Repetto y cambio laboral: “Tal vez una estrategia factible sea avanzar con proyectos separados”

Publicado el 11 de enero de 2019
Fuente: Diario Financiero

Experta asegura que tramitación de la nueva reforma al Código del Trabajo será compleja y que su dificultad estará en las conversaciones políticas.

"El gobierno debe hacer mayores gestos de conversación con todos los sectores de la oposición, en todas las materias de la agenda". Esa es una de las principales reflexiones de Andrea Repetto, economista de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibañez y una de las integrantes de la mesa técnica que impulsó el Ministerio del Trabajo para recibir recomendaciones de modernización a la ley laboral.

Y aunque considera necesario corregir aspectos de la reforma de Bachelet y actualizar el Código del Trabajo, no ve la tarea sencilla para la actual administración.

- ¿Qué la motivó a aceptar la invitación del gobierno para evaluar cambios laborales?

- El mercado laboral es fundamental. En él se juega, en parte, el bienestar material de las familias, la equidad social y la productividad y crecimiento. Es un mercado dinámico, que requiere de revisiones continuas. Es bueno que esas revisiones consideren el diálogo técnico.

- ¿Su asesoría se limitará a esta etapa de análisis técnico o acompañará ya sea al gobierno o a un sector de la oposición en el trámite de una nueva reforma?

- Desde el Centro de Políticas Laborales de la Escuela de Gobierno de la UAI, hemos estado siempre abiertos a colaborar con nuestro conocimiento para promover cambios socialmente beneficiosos al mercado laboral.

-¿Qué le parece más urgente: una corrección a vacíos de la reforma laboral de Bachelet; o, una actualización del Código del Trabajo en otras materias?

- Los temas revisados por la mesa técnica incluyen áreas relevantes que han estado en el debate público por larga data y en los cuales ha sido difícil avanzar, como las indemnizaciones por años de servicios. También considera otros emergentes, como el empleo a través de plataformas digitales, y temas que la reforma laboral reciente no dejó resueltos, como la regulación de los grupos negociadores.

Todos ellos son importantes, pues tratan del acceso al empleo, la rotación y la equidad en las negociaciones colectivas.

Creo que se debe avanzar en todos y que las dificultades son más bien de carácter político. Muchas de estas reformas traen beneficios que no son inmediatos; a la vez, que sus costos de corto plazo hacen naturalmente difícil su discusión.

- Indemnización, reemplazo interno y grupos negociadores se ven como los temas más complejos para avanzar en el Congreso. ¿El gobierno debe dar esas peleas?

- Son discusiones que implican desgaste político. El gobierno debe evaluar cómo dirigirá sus energías en la agenda legislativa. Hace falta diálogo en el ámbito económico, el gobierno debe hacer mayores gestos de conversación con todos los sectores de la oposición, en todas las materias de la agenda, impuestos, pensiones y ahora en lo laboral si se decide a empujar esa agenda. No sería una buena idea que estas reformas se aprueben por unos pocos votos.

- ¿Cree que es posible aprobar el proyecto respectivo este año?

- No sabemos bien qué incluirá el gobierno en un eventual proyecto de ley. Tal vez una estrategia factible sea avanzar con proyectos separados. Hay temas en los que se puede avanzar más rápido, por ejemplo, en lo que se refiere al empleo vía plataformas digitales.

- De ser un único proyecto, ¿ve complejo que se apruebe en su totalidad este año?

- La agenda está cargada ya en lo económico en temas complejos. Se ve difícil.

El reto del trabajo digital

- ¿Qué tanta urgencia le pone a los cambios laborales la irrupción de la era digital?

- El empleo vía plataformas digitales es una realidad de la que hay que hacerse cargo. Las regulaciones actuales no son fáciles de adoptar en estos casos. Por ejemplo, es difícil definir las horas que se ha trabajado en una u otra plataforma y así determinar si la remuneración cumple con la regulación del salario mínimo. La opinión de la mesa es que más bien se trata de trabajadores independientes, y que la plataforma más que un empleador es un intermediario que entrega el servicio de juntar clientes con proveedores de servicios. Ello no significa que los trabajadores no tengan protección.

En la mesa acordamos proponer que la intermediaria haga las retenciones previsionales correspondientes. Habría que discutir si se puede ir más allá, por ejemplo, que los trabajadores puedan asociarse para negociar colectivamente con la intermediaria, o que ésta utilice su capacidad negociadora en mercados de seguros para proveer de seguros a estos trabajadores, como para la protección de su capital, de su salud y otros.

- ¿Usted es optimista o pesimista frente a los efectos de la automatización en el mercado laboral chileno?

- Los riesgos globales son reales, hay tareas que hoy son fáciles de automatizar. Sin embargo, creo que los riesgos que se plantean para Chile son exagerados. La realidad es que los servicios del trabajo son baratos aún en el país y que muchas tareas que ya se han automatizado masivamente, en otros países aquí aún se hacen de manera manual. Eso no significa que no haya que preparar a los trabajadores para los cambios que continuamente trae la tecnología. La falta de una educación y entrenamiento adecuados puede excluir a grupos sociales enteros de los beneficios que trae el progreso tecnológico.

Fuente: Diario Financiero

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