Laboral

¿Encontrará trabajo en los próximos seis meses? Por ahora, prima la cautela

Publicado el 04 de julio de 2018
Fuente: Diario Financiero

Índice de Movilidad Laboral elaborado por Randstad se mantuvo al cierre del segundo trimestre, mientras se redujo la búsqueda activa de un nuevo empleo y la rotación laboral.

El mercado laboral chileno pareciera estar al debe aún en materia de recuperación. Así, mientras la tasa de desempleo se ubicó en 7% en el trimestre móvil marzo-mayo, las expectativas futuras sugieren cierta cautela.

De hecho, el estudio de tendencias de la consultora de recursos humanos de Randstad reveló que el índice de movilidad laboral en el país -que mide la confianza de los profesionales en encontrar un empleo similar o diferente durante los próximos 6 meses- alcanzó 119 puntos durante el segundo trimestre de 2018, tres puntos menos que los tres meses inmediatamente previos e igual puntuación que hace un año.

Del resto de países Latinoamericanos que participan en el Workmonitor, Argentina llegó a 118 puntos, Brasil a 126 puntos y México a 125 puntos, situándose todas las naciones de la región por sobre el promedio mundial (110 pts.).

La directora de marketing y comunicaciones de Randstad, Natalia Zúñiga, señala que la confianza de los trabajadores en Chile tuvo una leve baja en relación al trimestre pasado a pesar de que la OCDE en su informe semestral de perspectivas , fue "bastante optimista en sus pronósticos para el crecimiento del país, previendo un alza del 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) chileno para este año y el próximo; lo que se traduce en mayor dinamismo del mercado, más oportunidades de empleo y una confianza empresarial más sólida".

Sin embargo, la ejecutiva especifìca que los resultados van en línea con las cifras de desempleo del país.

Paralelamente, la búsqueda activa de un nuevo empleo llegó a 15,5%, lo que representa una disminución de 2,3 puntos porcentuales (pp) respecto al primer trimestre y de 0,5 punto en comparación al mismo periodo de 2017. Sobre estos cambios, Zúñiga advierte que en los primeros tres meses de cada año generalmente se observa un alza en este indicador, fenómeno influido por los pronósticos de crecimiento o desaceleración de la economía que realizan los expertos, "por los peaks que atraviesan aquellas industrias con una estacionalidad muy marcada y por motivaciones personales de los trabajadores, las que los impulsan a buscar nuevas opciones laborales al comenzar un nuevo año".

En cuanto a los rangos etarios, el segmento que se encuentra más activamente enfocado en conseguir un nuevo trabajo es el de 35 a 44 años, alcanzando 20% durante el segundo trimestre del año.

En este sentido, la directora de Randstad comenta que "es natural que las personas que están en esta etapa de su carrera sientan que han alcanzado un tope y opten por mirar otras alternativas, si es que la empresa no les entrega opciones internas de desarrollo. Además, actualmente con la mayor expectativa de vida que existe en Chile, un ejecutivo de más de 40 años aún está en proceso de evolución profesional y a tiempo para seguir avanzando, ya sea en su organización o en otra".

Luego siguen los trabajadores de 45 a 54 años, con 18% de ellos indagando de manera activa otras opciones de trabajo, posteriormente se ubican aquellos de entre 25 y 34 años, con 16%; y los de 55 a 67 años, con 12%; finalizando con los más jóvenes (18 a 24 años), que alcanzan 9%.

Menor rotación: ¿Buena o mala?

La medición de Randstad adicionalmente muestra un descenso de la rotación laboral en Chile, el que alcanzó a 4 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior y 3,7 puntos en un año, considerando que 18,5% de los trabajadores afirmó haber cambiado de empleo durante el último semestre, una de las cifras más bajas registradas desde que se realiza el estudio en 2010.

"Una rotación elevada no siempre es reflejo de una economía sana, puesto que si se da en periodos cortos de tiempo provoca inestabilidad y hay que tener en cuenta que las desvinculaciones también influyen en este indicador", señala la ejecutiva de la consultora.

De hecho, agrega que el escenario "ideal sería mantener un indicador sin peaks extremos, simbolizando estabilidad del mercado laboral y que se están abriendo nuevas oportunidades laborales, pero que también hay un esfuerzo de las compañías por retener talento y evitar perder profesionales valiosos para el crecimiento de la organización".

Por ejemplo, "en 2014 la rotación laboral alcanzó 27% en el primer trimestre, e incluso llegó a 30% en el tercer quarter de ese mismo año; etapa en la que, primero, el PIB de Chile anotó su peor desempeño en cinco años; segundo, el ritmo de la generación de empleo había caído drásticamente y; tercero, el Banco Central reducía cada vez más la proyección de crecimiento para los meses venideros, lo que seguramente generó que se produjeran despidos en las compañías más afectadas por la desaceleración y/o que los trabajadores comenzaran a buscar activamente oportunidades en otras empresas e industrias que les generaran una sensación de mayor estabilidad, ya que -como mencioné anteriormente- tenemos que considerar que parte de esta rotación es forzada (desvinculaciones) y otra porque los trabajadores nos dejan", acota.

Con estos datos a la vista, Zúñiga plantea que el equilibrio observado en estos indicadores, es decir, no haber alcanzado peaks o bajas significativas, refleja que "nos estamos alejando de la paralización que atravesó Chile durante gran parte de 2016 y 2017, un período que estuvo marcado por la incertidumbre económica causada, en parte, por una serie de reformas anunciadas por el gobierno de turno; por la constante caída de las proyecciones para el crecimiento del país y, posteriormente, por las elecciones presidenciales, lo que hizo eco en las empresas y en la confianza, golpeando fuertemente la percepción de los chilenos respecto a la recuperación del mercado en general".

Fuente: Diario Financiero