Médicos contralores tienen 95 segundos en promedio para evaluar cada licencia

Publicado el 02 de mayo de 2017
Fuente: El Mercurio

Más de 2,7 millones de subsidios, apelaciones y certificaciones debieron tramitar las Compin en la Región Metropolitana.

El dato entregado por la Seremi de Salud Metropolitana sobre las licencias médicas es revelador: en 2016, solo en la capital debieron ser tramitados 2.468.586 subsidios. Si a esa cifra se suman las 279.407 apelaciones a resoluciones de isapres, y las 7.729 certificaciones de discapacidad que se realizaron, implica que cada uno de los 38 médicos contralores que se dedican a evaluar estos documentos (según la página de Transparencia Activa de la Autoridad Sanitaria) debió revisar 301 licencias al día, considerando para ello una jornada laboral de ocho horas. Y eso significa que, en promedio, debieron analizar y sancionar una licencia cada 95 segundos.

Las quejas sobre las demoras en la tramitación de los subsidios de incapacidad laboral en el sector público no son nuevas. De hecho, cada uno de los últimos tres gobiernos ha intentado conseguir mejorar los tiempos de respuesta de este servicio, que hasta hace un par de años tenía un promedio de más de 60 días para el pago de una licencia. Es decir, un enfermo asegurado por Fonasa -que entrega cobertura de salud al 80% de la población del país- debía dejar de recibir los montos que reemplazan al sueldo en períodos de enfermedad por dos meses.

Este monto de documentos a tramitar corresponde a más del doble del total nacional de licencias que fueron tramitadas por todo el sistema privado de salud, que en 2016 llegó a 1.091.098 permisos.

De acuerdo a información de la Superintendencia de Salud, en el sector privado dichas cifras implicaron una carga laboral cercana a tres minutos (o 150 licencias diarias por médico contralor) por cada subsidio presentado para su análisis.

El poco tiempo por licencia es defendido por la autoridad, que señala que el uso de procesos sistematizados, que hacen evaluar grandes cantidades de licencias "automáticamente", hace que las cifras parezcan "infladas".

El subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows, explica que "se hace una priorización que se hace rapidísimo, se demoran menos que el promedio". Explica que los facultativos "se organizan de acuerdo a las cargas que les representa", para equiparar las distintas labores entre todo el equipo evaluador.

Según la autoridad, el trámite que más tiempo consume en la labor de un médico contralor son las certificaciones de discapacidad, "porque ahí debe realizarse un examen completo y una evaluación en detalle", de las capacidades de los pacientes que la solicitan, para optar a una pensión de invalidez.

Sin embargo, admite que la sobrecarga laboral es un tema importante al interior de estas reparticiones, y que esto provoca malestar entre los funcionarios y un alto grado de rotación.

El jefe del departamento de coordinación nacional de las Compin, César Olivares, evitó referirse directamente a los 95 segundos de promedio por licencia, y explicó que "el tiempo para ejercer el control técnico de una licencia médica, por parte de un médico contralor, sea este de isapre o Compin, es variable, ya que cada licencia representa un trabajador enfermo, con un contexto diferente y una realidad patológica distinta para cada uno de ellos".

Olivares plantea que los criterios que se aplican para que las licencias se prioricen tienen que ver con los reglamentos que rigen sus labores, que entrega guías clínicas referenciales para distintas enfermedades. Así, una rinofaringitis aguda (nombre técnico de un resfrío común) nunca podrá tener más de 10 días de licencia. Si el médico indicó eso, se rechaza automáticamente. Sin embargo, insiste en que, "como su nombre lo indica, son referenciales".

Fuente: El Mercurio